Ir a Galeria Una mañana de Primavera en los alrededores de Pucón. Grandes campos abiertos y el sol nos entibia lo suficiente como para sentarnos en esa roca, debajo de los hualles. Sentir la vida transcurrir sin prisa, sentir que todo está exactamente como Dios quiere y que todos estamos bajo sus sabios designios, como lo ha sido y seguirá siendo por una eternidad. ¿De que preocuparnos? Marcos Reydet”