Ir a Galeria Le invitamos a disfrutar de la mejor selección de fotos con paisajes invernales de Pucón, un complemento de fotografia y verso, por Marcos Reydet”
Sobre un cielo azul profundo, uno de los cisnes que en invierno vemos en La Poza hasta que la invasión veraniega los obliguen a buscar otro refugio. Es emocionante escuchar el batir de sus alas... y cuando lo ví venir, al final de la playa, ya cerca del río, atiné a sacar la máquina y disparar. Es un ave majestuosa que no suelen volar o andar solas, y probablemente las que vemos en Pucón han emigrado desde Valdivia.
Marcos Reydet
Sobre la playa de Pucón
Sobre un cielo azul profundo, uno de los cisnes que en invierno vemos en La Poza hasta que la invasión veraniega los obliguen a buscar otro refugio. Es emocionante escuchar el batir de sus alas... y cuando lo ví venir, al final de la playa, ya cerca del río, atiné a sacar la máquina y disparar. Es un ave majestuosa que no suelen volar o andar solas, y probablemente las que vemos en Pucón han emigrado desde Valdivia.
Alrededor de Pucón
Una multitud de nubes grices quisieran acompañar a este árbol solitario, en medio de un campo sembrado. El cielo esta algo amenzante, cargado y contrasta con el verdor del trigal verde. El viento plasmó el follaje indicándonos su dirección predominante. Son sólo tres elementos visibles y un cuarto que no vemos, pero que está maravillosamente presente en las nubes que pasan velozmente y las ondas que se desplazan por el trigal...
Sector Palguin Pucón
La niebla del amanecer poco a poco va esfumándose y comienzan a dibujarse las casas, árboles y pastizales que blanquean por la helada. Las formas borrosas pueden asustarnos, son como fantasmas al no poder ver con claridad. A veces nos sentimos que avanzamos a tientas por la vida. Las cosas no son lo que parecen, para bien o para mal. pero aún en la penunbra, alcanzamos a apreciar la belleza.
Volcán Villarrica - Pucón
La pureza del amanecer, cuando despunta el día. Es el privilegio de los que madrugan y esperan la salida del sol en el cráter. Una experiencia única e inolvidable, pero por sobre todo, mística. Pareciera que el alma encuentra su lenguaje en la meditación, el silencio y la contemplación. Se pierde la vista en lagos, volcanes y bosques que saludan la luz que les da vida, y nosotros revivimos, en un rito ancestral, nuestra comunión con la creación. Cuando descendemos, ya no somos los mismos.
Alrededores de Pucón
Otra foto minimalista. Una pradera en donde las vacas, parecieran disfrutar de lo que nosotros tanto nos falta: Tiempo. “Tener tiempo para no hacer nada”, como dicen los Franceses. (Avoir le temps pour ne rien faire) Hecharse a ver pasar la nubes, la tarde, sin prisa, olvidando tanto loco afán, Sentirse vivo aquí y ahora. Es el secreto de unas verdaderas vacaciones, lejos del bullicio de la ciudad. Como siempre, la naturaleza nos sorprende con su sabiduría.
Lago Caburgua - Pucón
Un gran espejo forma este quieto lago en las que cabe todo el cielo. Es la humildad del agua: siempre amoldándose a los recipientes que la contienen, siempre ocupando los lugares mas bajos y cuando la dejamos quieta, desaparece reflejando y destacando todo lo que esté en su entorno. El Agua con su paciencia, puede perforar las rocas mas duras, y en este lago, al no encontrar salida, se hunde en las profundidades de la tierra para reaparecer mas abajo, en los ojos de Caburgua.
Cerros de Pucón
Pucón significa entrada y este es el cerro de referencia que señala la entrada a la Cordillera. En esta foto tomada desde el aeropuerto, la luz lucha por iluminar un paisaje agreste que nos recuerda el Génesis. Aquí confluyen tres valles principales de los ríos Carhuello, Liucura y Trancura, siendo éste último el mas largo en internarse hasta cerca del límite con Argentina, pasando por Curarrehue. Además del Turbio, que viene desde el Volcán. Todo termina un poco mas abajo, al desembocar juntos en la extensa playa de Pucón en el lago Villarrica.
Lago Calafquen
Foto tomada desde la playa grande de Lican Ray. Agua y cielo se confunden para dejar una sinuosa linea reflejada en la que se destacan tres de las once islas que tiene el Lago Calafquen. La calma y tranquilidad del ambiente son casi absolutas. Estamos a 45 minutos de Pucón y podemos continuar hasta Coñaripe y si andamos en un buen vehículo 4x4, volver por detrás del Volcán hasta Palguín. El bosque de Araucarias es inolvidable.