Ir a Galeria Le invitamos a disfrutar de la mejor selección de fotos con paisajes invernales de Pucón, un complemento de fotografia y verso, por Marcos Reydet”
Los dedales de oro abundan a lo largo de la playa de Pucón. Alguien me comentó que en Francia eran muy difíciles de cultivar, que eran delicados y muy apreciados. Aquí crecen silvestres en especial entre los durmientes de la línea del tren. Esta foto los capta en todo su esplendor, como si la tierra quisiera devolverle al sol, los rayos absorbidos en la arenosa tierra y contrastando maravillosamente con el color violáceo de la arena.
Marcos Reydet
Playa de Pucón
Los dedales de oro abundan a lo largo de la playa de Pucón. Alguien me comentó que en Francia eran muy difíciles de cultivar, que eran delicados y muy apreciados. Aquí crecen silvestres en especial entre los durmientes de la línea del tren. Esta foto los capta en todo su esplendor, como si la tierra quisiera devolverle al sol, los rayos absorbidos en la arenosa tierra y contrastando maravillosamente con el color violáceo de la arena.
Playa de Pucón
Sólo manchas de distintos tonos ocres componen esta foto. El agua y el cielo tienden a desaparecer o confundirse por la luz. Todavía no brotan estos arbustos, que abundan en la extensa playa de Pucón, aumentando a medida que nos acercamos al amplio estuario en el que desembocan al lago los ríos Trancura, Liucura y Turbio. Si caminamos por la playa desde el Hotel hacia el Norte, nos encontramos con este primer estero que suele ser una barrera para quienes no quieren mojarse los pies.
Flores en la Playa de Pucón
Esta vez, los dedales de oro están en medio de la hierba. Parecen manchas desperdigadas. Quizás, al Gran Pintor se le cayeron los óleos áureos... y yo se los encontré en la playa. Antes de devolvérselos, tomé esta foto y no podría reprocharle su descuido. El es así, dicen que escribe derecho aún con líneas torcidas.
Camino viejo de Pucón a Curarrehue
El paisaje típico de la zona. Un camino de tierra que serpentea entre las colinas del valle que se interna en la cordillera. Los últimos rayos de la tarde se despiden entre los cerros. A nuestra izquerda, baja el río Trancura para encontrarse con el río Liucura que viene desde el otro valle de la derecha. Esta foto es como un óleo de algún buen pintor chileno. La fotografía digital permite también crear y recrear un paisaje, acentuar colores y utilizar diversos filtros que interpreten bien una sensación.
Viento Puelche – Lago Villarrica
El Puelche, ese viento cálido que sopla desde el este, desde las pampas Argentinas y atravesando la Cordillera, puede durar semanas. Suele tener una intensidad muy fuerte y en esta foto, tomada desde la ciudad de Villarrica, podemos ver el cielo despejado y un gran oleaje que revuelve las aguas poco profundas haciendo que estas tomen este color barroso. La primavera aún no florece y las ramas desnudas exponen su color rojizo. El lago encabritado, o “enyegüecido” como dicen en el campo, se llena de penachos blancos hasta transformarse en una sola línea blanca en el horizonte.
Hierba con Rocío
Es difícil fotografiar el rocío a contraluz... millones de cristales brillan como un cielo constelado sobre la larga hierba que tiembla y se doblega porque la oprimen tantas gotas de rocío. Acaba de salir el sol en una fresca mañana en los alrededores de Pucón. Los árboles también resplandecen mágicamente y me siento caminando en un jardín encantado y termino completamente mojado de tantos pequeños besos que recibo de la madre naturaleza.
Camino al Cerdúo
Unos troncos, ramas, rocas, musgos y líquenes conforman esta foto trabajada con algunos filtros que la convierten en este cuadro casi abstracto, de variados colores. Este Camino que comienza casi al final del aeropuerto, nos lleva hasta el volcán mismo. Claro, sólo 4x4. En ciertos tramos, unos impresionantes cerros de granito pueden atemorizarnos, al sentirnos ínfimos en el fondo de un desfiladero.
Retamos
En la Galería “Primavera en Pucón” expuse una foto mas panorámica de los retamos. En esta, parecen mil mariposas que emprenden el vuelo. Son una exuberante belleza silvestre que sólo podemos apreciar a fines de Octubre y comienzos de Noviembre. El resto de año, estos arbustos, no pasan de ser una grisácea maleza que pasan casi desapercibidas. Son las paradojas de la naturaleza.